
Tantas veces desperdiciadas tus alegrías,
Tantos cuentos, tantos reveces,
“¡Vaya forma de perder los creyentes!”,
Te recordé esa noche, cuando me decías que perdías.
Quédate con toda la suerte,
Encuéntrate, búscate en mis caminos,
Olvídate de tus pecados,
Reconcilia los pasos contigo.
Qué tal si mañana salimos y perdemos los dos,
Qué tal si nos mentimos y coqueteamos sin razón,
Vamos sólo hemos perdido amigos,
Caigamos en el juego del dado de los sentidos.
Creo que el equivocarnos de los cristales,
O los potos de botellas, o los coros en mitades,
O los cantos completos, o las poesías robadas,
Las frases incompletas, todo nos lleva a las sabanas…
