Te desvaneces queriendo imitar a la neblina,
te mueres geranio con espinas,
me parece gracioso que esté esperándote,
ahorcándome con mis preguntas de si llegas.
Tus ojos marrones claros transparentes,
la nariz expresiva, como tu sonrisa,
tu cabellos que te escondes lo que sientes,
y tus cornisas me explican… y ya llego.
Y luego, me hablas y te hablo como sin hablarnos,
las negaciones siempre presente entre dos,
no sé a dónde vamos o si vas a mi lado,
quisiera saber si caminamos el mismo camino.
Esperar que llegues pasa la noche, y te espero
que me enamore de esperarte, no es la idea,
tus cabellos enredados, tu mirada en mi recuerdo,
la incertidumbre de lo correcto en que te vea.
Tranquila caridad de quienes sueñan,
paciente clemencia de los que viven,
pararé de vivir para verte y convencerte,
parar de vivir para poder vivir complacientemente.
martes, 29 de julio de 2008
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