viernes, 13 de junio de 2008

Leyenda:


Mis otoños multiplicados, mis heridas suplicadas,
Mis miedos amotinados, mis verdades tan canallas,
Mis redes fueras de tu visión, mis pasos vacíos,
Mis dados truncados, tu misión: terminar este suicidio.

Aprendí a ser yo y querer lo que soy,
Adorar a mis penas por donde voy, y callar mis triunfos,
Me mal acostumbraste a la alegría ajena, a los tuyos.
Ahora que hago con lo aprendido, con lo que ya no soy.

Mañana llevaré una rosa a la señora Recuerdos,
Que interceda con su comadre Nostalgia, que calle lo que le conviene,
Que no hay ciegos, tampoco necesitamos tuertos,
Que no envía parias, si desea dispare lo mejor que tiene.

Ya la vida es demasiado simple para facilitarlo más,
Ya no bailan tus alegrías encaspando mi vida,
Ya no hay sombras, ni miedos que caigan los que no están,
Ay! señora Destino, esa Nostalgia no es de mi medida.

1 comentario:

ella dijo...

Siempre
Los siento tan míos, Dany
Cada palabra...
Cada silencio...
Cada razguño...
Hasta embriagarme y preguntarme si son tan tuyos o tan míos.

Cariños...
Y abrazos ácidos...
Algunas veces, tienen mejor sabor.