Ahora ke no estamos tan kedos
Nosotros estábamos caminando en el día de los secretos ,
Cuando caímos muertos de miedo al vernos desnudos,
Todo de un momento a otro, sin comprar licores secos,
Pero en ese momento no necesitábamos más que besos tiernos.. rosados,
Tantos besos y suspiros que nos habíamos reservado, tanto para ese minuto,
Aquél minuto que duró tantas horas de canciones y miradas a los ojos,
Todas esas cosas que nos dejan sin alientos y terminamos sollozos,
Al día siguiente miré tu almohada vacía y tu aroma ya desapercibida,
Mis sueños despiertos, mi vino ya vinagre, y los rezos cumplidos,
Minutos después a con muchas hojas caídas y silencios susurrantes,
Nos volvemos a ver ya ni tan inocentes, ya no los de antes, ya con tragos en la vida,
Pero, yo aun te veía santísima, nos miramos de lejos y el silencio nos domina,
Un saludo, de esos, como se dice, sólo por cumplir,
Luego viene una palabra, que le continúa una frase sarcástica,
Tu labios comiendo los míos es sólo el espejismo pagano de un destierro.
Te huelo como sabes que me gusta el olerte, te deseo como sé que te gusta ser deseada,
Y parece que tantos silencios ajenos no fueron ni una brisa a los lejos,
Y de nuevo la misma comedía, ya sin miedos y sin jurarnos nada.
miércoles, 26 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario